Saludos y bendiciones

Imaginen el fuego en el corazón de los tres Reyes Magos, que los llevó por todos los desiertos, en pos de la estrella: el fuego de la Presencia del Hijo Varón en el cielo. Y luego el fuego de su propia armonización Crística, que les indicó que fueran por otro camino, en lugar de regresar para informar a Herodes, a fin de que la Luz del Cristo no se apagara antes de alcanzar la madurez.

En este extracto de la carta de Navidad de El Morya de 1973, él nos transmite una porción de ese fuego que no ha hecho más que aumentar en su pecho desde aquellos días de antaño. Compartimos sus palabras aquí en la plenitud de su pasión, para que, en esta temporada bendita, cada uno de nosotros pueda tener la valentía, la convicción y la determinación Divina de vencer a la oscuridad que desea destruir la Luz, si pudiera. Con nuestro amado Melchor, que destella su Presencia en nuestro corazón, esta puede ser una Misa de Cristo para recordar, debido a que nos habremos transformado en nuestro propio viaje para recibir al Cristo.

Que puedan apreciar sus palabras y pronunciar sus fíats, con el conocimiento de que la Luz de la Palabra de Dios nunca falla.

- Equipo de la Fraternidad de Guardianes de la Llama

Extracto de la Carta de Navidad de 1973 de El Morya  

Ahora que la culminación de los años de María, Jesús y José está registrada en los anales de la Hermandad como la victoria de la era de Piscis, contemplamos en la conclusión de esa era la venida del Consolador prometido. Pues, gracias al consuelo de las verdaderas enseñanzas de la Ley, el hombre encuentra la clave para el cumplimiento individual, que es la ascensión en la Luz. Cada vez que el Cristo desciende a la forma, a la Mater, la Luz dorada de la iluminación se expande y la esperanza de salvación se aviva en cada corazón humano. Pero cada vez que el Cristo asciende al Espíritu sin forma, el Consolador prometido desciende como Paráclito, como lenguas hendidas de fuego y como el ritual sagrado de la Ley, que impulsa a toda la humanidad cada vez más alto en las espirales de la obediencia predestinada, de la lealtad aclamada por los cielos, de la unidad con la compañía de los santos, y de la santa alegría en el éxtasis de la comunión.

Vivís en una era en la que la vida se estremece con el aliento sagrado del Espíritu Santo, cuando Dios se está revelando al hombre a través del amor inconmensurable, a través de las energías que cargan y santifican el templo corporal de millones de almas, como el lugar donde mora el Altísimo. Entonces, que vuestras celebraciones de Navidad sean como la proclamación de la Presencia que infunde el interior y lo habita, que viene con la Madre, el Hijo y el Padre a completar la naturaleza cuádruple del hombre como la obra de Dios. Con todo vuestro logro, obtened el entendimiento del Espíritu Santo. Con toda vuestra oración, pedid que se os conceda la redención del Espíritu Santo. Y con todas vuestras invocaciones, invocad Su Espíritu Santísimo.

Y hablo a los ciento cuarenta y cuatro mil que tienen el nombre del Padre, el nombre YO SOY, escrito en su frente. Y hablo a quienes desean tener ese nombre escrito en su frente mediante el poder de la Palabra hablada:

Que los fíats de la Luz se pronuncien desde vosotros y se proclamen mediante ese nombre:

YO SOY la Luz del mundo
YO SOY la Resurrección y la Vida
YO SOY la gloria del Hijo de Dios
YO SOY el reinado de la Iglesia Universal y Triunfante
YO SOY la Nueva Jerusalén, descendiendo desde Dios en el
      cielo preparada como una novia adornada para su esposo
YO SOY la conciencia de la Virgen Cósmica
YO SOY Alfa y Omega, el principio y el fin
YO SOY la Mujer vestida de Sol y la luna bajo sus pies,
       y sobre su cabeza una corona de doce estrellas
YO SOY la liberación del Divino Hijo Varón en esta era
YO SOY el poder prevaleciente del Arcángel Miguel sobre
       el dragón que estaba enojado con la Mujer
YO SOY salvación y fortaleza
Y YO SOY el reino de nuestro Dios y el poder de Su Cristo
YO SOY la Victoria de la Palabra de Dios en esta era
YO SOY quien proclama el nacimiento del Rey de reyes y Señor
      de señores
YO SOY la Palabra de Dios, YO SOY la Palabra de Dios,
 YO SOY la Palabra de Dios encarnada.
Y YO SOY la Victoria sobre la muerte y el infierno
YO SOY el ángel del Señor que ata durante mil años a
      la bestia y al falso profeta, al Diablo y a Satanás
      en el abismo sin fondo
YO SOY EL QUE YO SOY
YO SOY ese Cristo que arroja al acusador de nuestros
      hermanos,  el cual los acusaba ante Dios día y noche
YO SOY el triunfo por la sangre del Cordero
YO SOY el triunfo por la palabra de su testimonio
YO SOY el amor de aquellos que no amaron sus vidas hasta la muerte
YO SOY el regocijo en los cielos,
 y YO SOY el regocijo en la Tierra
Y YO SOY la semilla de Cristo que es la triunfante Victoria
       de los santos que guardan los mandamientos de Dios
       y tienen el testimonio de Jesucristo
YO SOY las claras aguas cristalinas que manan del Río de la Vida
YO SOY el Árbol de la Vida llevando doce clases de frutos
YO SOY las hojas del árbol que son para la curación
      de las naciones
YO SOY el Espíritu de la Verdad que da fe de la revelación
      de Dios Todopoderoso
Ciertamente YO SOY el que viene, ciertamente YO SOY el que viene
Y vengo rápidamente por la gracia de nuestro Señor Jesucristo

Así como Kuthumi, Djwal Kul y yo seguimos el camino hacia el lugar preparado en vuestro corazón para la venida de los tres Reyes, los dos Profetas y el Ser Crístico, ¡de igual manera os proclamamos la Victoria de la Luz en el año nuevo! Mediante estas afirmaciones, mediante estas declaraciones de la Palabra de Dios, esto que declaráis en el santuario del Ser como la primera causa se convierte en el efecto por todo el Cuerpo de Dios en la Tierra. Así es la Victoria ganada mediante la justicia de los santos, mediante el uso correcto de la Ley y del verdadero nombre de Dios, YO SOY EL QUE YO SOY, quien declara: “YO SOY QUIEN YO SOY”. De este modo, en imitación del Cristo, en imitación de Dios el Padre, de Dios la Madre, de Dios el Espíritu Santo, podéis y habéis de declarar el poder inefable de la Palabra hablada, que simplemente significa: Dios en el hombre es la Luz de la Conciencia Cósmica.

Vuestro para la victoria de la Ley en las partes internas del planeta y de su gente, permanezco como mentor del Espíritu.

EL MORYA


Esta carta se publicó posteriormente en el volumen encuadernado de las Perlas de la Sabiduría de 1975, que se publicó en 1979.

Los fíats están publicados en el libro de decretos como el decreto 60.07, Treinta y Tres Fíats de la Luz, por El Morya. Los incluimos en esta carta navideña y los animamos a que los reciten durante esta temporada de Año Nuevo como un impulso de Luz para ayudar a El Morya.

Los Maestros Ascendidos El Morya, Kuthumi y Djwal Kul estuvieron encarnados como los tres Reyes Magos. El Morya (Melchor) trajo el regalo del oro para el niño Cristo. Kuthumi (Baltasar) trajo el regalo del incienso y Djwal Kul (Gaspar) el regalo de la mirra. Al portar la Luz de la Trinidad, determinaron el tiempo y el lugar del nacimiento de Jesús mediante la astrología y el imán del corazón: “Su estrella hemos visto en el Oriente y venimos a adorarle”.

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Morya portrait by John Paul, by agreement with Inner Artz LLC.
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