Cómo encontré las enseñanzas en Boston

Por Christina Sarlo

Finding the teachings - C Sarlo-featureEn 1980, trabajaba en Boston en la Universidad de Harvard. Había obtenido mi título en Psicología unos años antes. Realmente pensé que la psicología podía contener algunas respuestas a las preguntas profundas de la vida. ¡Estaba equivocada! El conductismo era la tendencia de moda: tratar a los humanos como máquinas. Sabía que esa no era la respuesta, al haberme criado como buena católica.

Estoy aquí, en Boston, aun buscando. Hice un gran esfuerzo en busca de respuestas, recorriendo muchas librerías antiguas, explorando libros y movimientos de la Nueva Era, pero nada se sintió bien.

Un día, conocí a un joven que realmente quería compartir algo conmigo. Nos encontramos en las orillas del río Charles frente al Instituto de Tecnología de Massachusetts en una hermosa tarde de mayo. Él me preguntó: “¿Qué quieres hacer con tu vida?”. En ese momento esa era la gran pregunta que me había estado persiguiendo en mi adolescencia y en mis veintitantos años. Respondí: “Solo quiero ser una buena persona”.
El joven me respondió con gran certeza: “¡Sé lo que quieres hacer con tu vida!”

Esta respuesta me sobresaltó tanto que no pude mirarlo a los ojos. En cambio, miré fijamente una cúpula blanca que simbolizaba el Instituto de Tecnología de Massachusetts al otro lado del río.

“¿Qué?” Le pregunté. “¡Tú quieres hacer tu ascensión en esta vida!”

Mientras miraba al otro lado del río, nubes de rayos dorados-rosados rodearon esa cúpula y a mí. Fui transportada de regreso a un momento de completa inocencia arrodillada ante una estatua de Madre María después de mi primera comunión. No había sentido esta sensación de paz y pureza por años.

Luego me mostró imágenes de Escala la montaña más alta: Saint Germain, la Gráfica de la Presencia YO SOY, Kuan Yin y Madre María. Dije: “¡Siempre supe que Dios era hermoso! ¡Pero nunca nadie habla de eso!”.

Esa noche, escribí para convertirme en guardián de la llama. Apenas seis semanas después, asistía a mi primera conferencia. Y luego, al terminar de empacar mis pertenencias, me trasladé a California para la Universidad Summit en setiembre. Luego me uní al personal y me quedé por los siguientes 18 años felices.