La Gráfica de la Presencia YO SOY

Por Jennifer Stillings

encontré las Enseñanzas J StillingsMe crie como católica en Maracaibo, Venezuela, una ciudad cercana donde se conocieron los padres de Madre, donde mi madre nos llevaba a hatha yoga en un Ashram local. Más tarde, en nuestra adolescencia, nos llevó a una escuela rosacruz. Mi madre también sabía sobre astrología y nos enseñó sobre ello.

Más tarde, cuando tenía veinte años, me fui a Estados Unidos y me desilusioné de la religión. Cuando estaba a punto de terminar la escuela de enfermería después de tomar una clase de filosofía, me sentí vacía, deseaba recuperar el fervor y la devoción que, en mi infancia, sentí en mi pecho por Dios. Expresé una oración silenciosa pidiéndole, que me ayudara a encontrarlo.

En 1992, me tomé el verano e hice un viaje al país donde crecí y allí sobre la cama en la que dormía, había una Gráfica de la Presencia que alguien había pintado a mano y entregado a mi tía. Mi tía no sabía nada al respecto, pero yo la observaba cada mañana y cada noche.

Fui a una tienda metafísica local y pregunté a un antiguo amigo que libros podía leer en mi búsqueda para encontrar a Dios; él me recomendó “Muchas vidas, muchos Sabios”. Sabía acerca de la reencarnación, pero luego de leer este libro, ya no me quedaban dudas.

Finalmente, cuando regresé a Estados Unidos, un amigo de habla hispana me invitó a una presentación sobre las Apariciones Marianas al Centro Hispano de Indianápolis. Cuando llegué, la misma Gráfica de la Presencia estaba justo en la entrada. Pensé que debía ser una Gráfica común o de moda. En los diez años que viví en Indianápolis nunca había visto esta Gráfica, solamente en mi reciente viaje a Venezuela. ¡No me había dado cuenta de cuan cósmico, era esto!

Los presentadores solicitaron un traductor y yo me ofrecí. Recuerdo que me explicaron la Gráfica y cuando mencionaron el “cuerpo causal o cuerpo de causa” inmediatamente supe que ¡Era lo que estaba buscando!

Un guardián perteneciente al grupo de estudios de Indianápolis nutrió mi interés, en 1994, descubrí que había una Conferencia de Verano. Hice planes para asistir, pero poco después me despidieron. También estaba a punto de renovar el alquiler de mi departamento, pero tampoco lo hice. Un amigo me dijo que me estaban liberando para poder ir a “Summit University” durante dos meses, así que fui a la Conferencia y a “Summit University”. Después de participar en “Summit University”, no tenía ninguna razón para regresar, nada me esperaba en Indianápolis, entonces me postulé para el personal. El Morya, dijo que sí.

Este ha sido la travesía más extraordinaria. Estoy muy agradecida por esta maravillosa aventura, colmada de experiencias espirituales extraordinarias, suficientes para escribir un libro. Llamo a la Comunidad, “Mi familia” y literalmente estas enseñanzas han salvado mi vida.