Cámbiate a ti mismo y cambia tu mundo

Encuentro las enseñanzas y un vínculo con la India

Por Rvda. Lois Drake

Rev. Lois Drake with rosesCuando mi colega, Jaspal Soni, me invitó a venir a Nueva Delhi para que nos uniéramos para enseñar un curso de la Summit University sobre los siete centros de energía (o chakras) en el cuerpo humano, estaba emocionada. Ahora, mientras preparamos la publicidad para el curso Experimenta la luz interior a través de las bendiciones de Agni Violeta, del 13 al 14 de octubre de 2018, no puedo evitar reflexionar sobre por qué compartir este curso en la India es completar un ciclo que comenzó hace muchos años.

Comencé mi búsqueda mística durante mis años universitarios a principios de los años setenta en la hermosa ciudad de San Diego, California. Sabía que había vida más allá del mundo físico. Había oído sobre los chakras. Y quería aprender más

Pero no solo quería aprender. No quería solo conocimiento. Quería entender cómo usar mis chakras, cómo protegerlos e incluso cómo experimentar la luz dentro de ellos.

Y, ¿a dónde recurre entonces una joven buscadora para encontrar tanto como sea posible acerca de los chakras? A la literatura de la India, ¡por supuesto!

Aún recuerdo los encantadores pasillos de libros esotéricos de la librería La Jolla, donde mis amigos de ideas afines pasaban las tardes viendo clásicos de escritura oriental, observando diagramas de chakras, llevándose a casa hermosas imágenes de deidades radiantes, practicando meditación y aprendiendo sobre los rayos del arco iris

Aun así, sabía que había más.

No fue sino hasta muchos años después que encontré mis primeros libros de la Summit University: El aura humana y estudios intermedios del aura de los maestros ascendidos Djwal Kul y Kuthumi de Elizabeth Clare Prophet. Era 1985. La librería estaba en Berkeley, los libros me llamaban. Los compré.

Pero no los leí.

No hasta un año más tarde, después de muchas pruebas para mi alma –completadas con una serie de fracasos y duras lecciones– si abrí esas páginas.

Y luego los chakras cobraron vida en mi ser interior.

Poco sabía que, si hubiera leído los libros un año antes y hubiera entendido más acerca de los chakras, y sus usos y abusos, me hubiera ahorrado la pena de aprender mis lecciones a través de las dificultades del retorno del karma. Habría aprendido que hay un fuego violeta espiritual, o agni, como decimos en la India, que estaba listo para disolver el karma, limpiar mis chakras, y ayudarme a ser más de lo que realmente soy -y quién eres tú- un ser divino que tiene una experiencia en forma humana. Me habría dado cuenta de que nuestra meta es aprender nuestras lecciones en vidas, equilibrar nuestro karma y cumplir nuestras misiones antes de ascender para convertirnos en uno con nuestra propia realidad divina, OM TAT SAT OM.

No es de extrañar que después de treinta años de entrenamiento en las enseñanzas de Mark y Elizabeth Prophet, estoy ansiosa no solo de compartir esta información, sino la experiencia que acompaña al conocimiento.

Por ejemplo, discutiremos la diferencia entre el espectro simple del arco iris con el que todos estamos familiarizados como colores de los chakras y los colores pasteles de los maestros ascendidos que llevan frecuencias y atributos de la luz de Dios.

Probaremos instrumentos musicales y tipos de música que pueden estimular nuestros chakras para contener más luz, y aprender qué tipos de música pueden hacer que inviertan y derramen su preciosa energía mientras engañan a una persona con una falsa sensación de euforia.

Exploraremos cómo la vida, la salud y las relaciones de una persona pueden cambiar para bien al dedicarse a nuestros chakras y aplicar el agni violeta.

En dos días, habrá muchos temas relacionados con chakras que son poco conocidos por la mayoría de la gente, que culminan en prácticas para hacer en casa, una limpieza de chakras y una bendición única en el tercer ojo.

Espero que los estudiantes indios que se nos unan para la clase que se enseña principalmente en hindi, se lleven la sensación de vida que experimenté cuando abrí esos libros por primera vez en 1985.